Medusa Luna
Pocas criaturas marinas son tan misteriosas e intimidatorias como las medusas. En lugar de cerebro, las medusas poseen un sistema nervioso primario, una red de nervios, que consiste en receptores capaces de detectar luz, olores y otros estímulos y de la coordinación de respuestas.
Cuenta con una campana transparente, en forma de platillo y se identifica fácilmente por las cuatro gónadas de color rosa en forma de herradura visibles a través de la campana. Por lo general llega a medir 20 centímetros de diámetro, pero algunos ejemplares llegan a alcanzar los 50 centímetros. La Medusa Luna es poco venenosa. El contacto puede producir síntomas de quemazón y escozor leve. El dolor suele estar restringido a la zona inmediata de contacto.